Según el estudio nacional que elabora para España el Observatorio de Bullying Sin Fronteras, en el año 2017 se registraron 1.004 casos de Acoso Escolar en nuestro país y un total de 1.229 en el pasado año 2018.
Esta comparativa entre estadísticas supone un aumento del 22% en tan sólo doce meses y pone de manifiesto el por qué hoy, día 2 de Mayo, se conmemora el Día Internacional contra el Acoso Escolar.
Un cambio de percepción
En los últimos años, la violencia dentro del entorno escolar o educativo ha sufrido un giro de percepción. Conductas que tiempo atrás solían justificarse con expresiones del tipo “Son cosa de críos” o “los adultos no debemos meternos”, se han convertido en un problema que abarca múltiples dimensiones y que ha dejado de concernir únicamente al agresor/es y a la víctima.
Con la llegada de las nuevas tecnologías y las redes sociales, las conductas de acoso que tiempo atrás tenían coto en torno al colegio se han expandido a todos los espacios posibles. Esto genera un impacto psicológico y emocional a gran escala que repercute especialmente en el acosado o acosada, pero ahora sabemos que también en los agresores.
La intervención ante la mínima sospecha de un caso de acoso por parte de los adultos o de los organismos responsables resulta imprescindible, pero encontrar la manera de prevenirlo es imperativo.
Un factor de protección: la familia
Amistad, compañerismo, solidaridad…
Burlas, insultos, rechazo…
Todas estas conductas son las dos caras de una misma moneda que día a día gira en todos y cada uno de los colegios a los que acuden centenares de niños y niñas.
Se ha comprobado que la funcionalidad de la familia es uno de los factores que puede inclinar la balanza de estas conductas en una u otra dirección. La implicación de los padres y madres en la educación de sus hijos e hijas o la actitud que muestren ante determinadas situaciones, van a tener una influencia fundamental en el desarrollo psicológico del niño o niña, lo cual también va a repercutir en cómo se relacione con el resto de compañeros y compañeras en el colegio.
Tener unas normas y límites claros pero aplicados desde el cariño, validar sus emociones buscando espacios de escucha y comprensión, ejercer de guía en la adquisición de habilidades como la toma de decisiones…; son sólo algunos de los aspectos que las profesionales de Fundación Salud Infantil ponen en práctica con los niños y niñas cada día y que trabajan con las distintas familias que acuden a nuestros servicios.
Los/as niños/as con un autoconcepto y una autoestima saludable, con buenas capacidades para gestionar las emociones (especialmente las más intensas) o con habilidades de toma de decisión y resolución de problemas, van a ser menos propensos a mostrar patrones de conducta agresivos o faltos de empatía y, por extensión, menos probable que ejerzan acoso escolar. Al igual que va a favorecer que aquellos niños y niñas que lo sufren pidan ayuda a tiempo y puedan gestionarlo de manera más adaptativa.
Por ello hoy, día contra el acoso escolar, tomemos las riendas del cambio y luchemos contra el acoso desde la prevención.
Bibliografía:
https://bullyingsinfronteras.blogspot.com/2017/05/estadisticas-de-bullying-en-espana-mayo.html


