Ya han pasado veinte años desde que el empresario Juan Perán, propietario del Grupo Pikolinos, aceptó el reto del doctor Fernando Vargas, es decir, montar una fundación para ayudar a tratar a los niños y niñas con patologías o con riesgos de padecerlas. Pero, Juan Perán no sólo fue uno de los dos impulsores del proyecto, sino quien se ha mantenido firme en sus propósitos de ayuda y solidaridad, apoyando en cada momento el crecimiento de la Fundación Salud Infantil y animando a crear nuevas unidades y líneas de investigación. Hoy, 29 de mayo de 2018, todas y todos los profesionales de la fundación han querido homenajear el altruismo, bondad y fidelidad de Juan Perán, con la entrega de la placa Colaborador Alma de la Fundación Salud Infantil, después de que visitara detenidamente las instalaciones.


